“Voluntaria es ser solidaria para con todos, siempre a disposición de todos, especialmente los ancianos, que en mi pensamiento es para darle apoyo, el amor, el afecto, hacer todo el bien que puede, sin esperar nada a cambio.
Porque Dios todo lo recompensa.”


Preciosa Ferreira

 

"Hace muchos años me puse en contacto con la Casa Santa Marta, pero mi actividad profesional me impedía hacer el trabajo voluntario con la diligencia que me gustaría, a partir de 2005 mi jubilación me ha dado mucho tiempo disponible alguno del cual decidí emplearlo con las "viejecitas" de esta casa. ¿Qué hago? Casi siempre leo las lecturas diarias de la liturgia, hacemos algunos comentarios, rezamos, contamos historias y hablamos sobre nuestras vidas. A veces cantamos y ha habido veces que ensayamos las canciones con las que animamos las fiestas de la Casa.

Fué bajo el ámbito de este voluntariado que desde hace años, a petición de la Madre Socorro, me comprometí a enseñar Portugués a dos monjas jóvenes que mostraron mucho deseo de aprender para comprender mejor los ancianos. Vengo casi todos los días a la casa y salgo todos los días un poco más rica pues la enseñanza que cosecho supera a la que ofrezco.
"

Laura da Conceição Macedo Estrela Bastos

 

Saber envejecer

“Mientras esté vivo,
Siéntese en vivo, y si usted tiene
La señorita lo que estaba haciendo,
Volver a hacerlo!
Los años no le han
Deja de correr, caminar
¡Más despacio!
Pero nunca tardanza,
Nunca deje de avanzar. "


"Los amigos son esa gente
Raro que pedimos
¿Cómo vamos entonces
Ellos están esperando una respuesta
.”


Cristina Rosinha

 "Soy una  joven de 23 años. Después da acabar la licenciatura, estoy acabando el Master en educación Preescolar., como trabajador-estudiante.
Decidí hacer volountariado, porque me gusta y siempre disfruté ayudando a los demás. Ya que estoy en la última parte de mis estúdios, que me dejan bastantes horas libres, y he pensado  emplearlas de la mejor forma, dedicando las  mañanas al voluntariado.
El voluntariado es algo que no cuesta a realizar, basta saber dar  un poço de nosotros mismos y de lo nuestro  a los demás: estar preparado (a) para dar  un poco de atención, afecto, caridad  y, sobre todo, aprender a escuchar  a quienes más lo necesitan.
En mi opinión, el voluntariado, nos torna más ricos, porque aprendemos a valorar tantas "pequeñas cosas" que en nuestro día a día nos pasan desapercibidas.
El ser humano está hecho de sentimientos,  pero si no sabemos   dar nada , nada  tendremos  que recibir ".


Carina Ribeiro